Fué en la facultad. Eran los tiempos de la posmovida y no empezaba a estar mal visto sacar a la luz tu condición sexual en aquel entrono reducido de la Complutense. Contacté con un grupo de amigas y la hermana de una de ellas fue mi "iniciadora". Ella me hizo descubrir mi condición y fué mi primer gran amor.
La primera vez que estuve con ella, no podía creerme lo que sentía. Es como haber sido la mitad de mi misma y completarme en el cuerpo de otra mujer. Quería gritar, saltar, correr...
Me sentí más mujer que nunca y mucho más feliz".

