Basta con que te pongas hablar unos minutos con alguien que haga yoga y sentirás que estás frente a una vendedora de Herbalife, de esas fanáticas que tienen hasta la hojita de marihuana esa guindando de zarcillo. Lo cierto es que te dicta las ventajas del yoga como la salvación de tu cuerpo, de tu vida, la de tus vecinos y deja a la medicina sistémica como un chiste pues.No puedo negar que la condenada ha hecho bien su trabajo y me ha dejado pensando en si debo seguir la luz y unirme a la legión de los flexibles, al ghetto de la meditación, al "pare de sufrir" de la respiración. Pero por más que siembre la curiosidad, eso de la relajación creo que debe ser tarea difícil para alguien tan hiperquinético como yo.
Por otro lado, las poses se ven rudas. Es que me imagino "...ahora, lleva el pie hasta tu oreja, luego pega los labios en la batata y ahora el sobaco entre las nalgas"....No pana! Esa vaina es como un Kamasutra con uno mismo! Y estoy seguro que seré la oveja negra de la clase porque mientras todos estén entregados en su relajación, yo estaré aguantando la risa o mentando madres por el dolor.
Definitivamente lo seguiré pensando!
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