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lunes, 24 de mayo de 2010

6 Razones por la cual el deseo sexual femenino disminuye

1- Fobias: se manifiestan en un “no siento interés”, pero esconden miedos a la mujer, a la penetración, a enamorarse y a perder la libertad;

2- Ataques o desórdenes de pánico que generan una sensación tan angustiante, opresiva y restrictiva que pueden anular la vida erótica. Si bien son cuadros severos que se viven con dramatismo, tienen buena resolución con tratamientos combinados de psicofármacos y psicoterapia;

3- Represión por educación sexual o conceptos religiosos muy cerrados;

4- Fracasos amorosos, o sexuales, también pueden inhibir el deseo;

5- Las personalidades obsesivas o el llamado trastorno obsesivo compulsivo pueden llegar a bloquear o anular casi totalmente la vida erótica;

6- El miedo a fracasar durante el acto, ya sea por eyacular precozmente o por no poder conformar a una pareja muy exigente, puede llevar al varón a decir no tengo ganas en vez de decir tengo miedo.

¿Es posible el amor sin sexo?

La asexualidad es la falta de orientación y deseo sexual. Los asexuales son personas que no sienten atracción sexual hacia ninguna otra persona ni placer durante el sexo.


Rosario tiene 27 años de edad y en su vida sólo ha tenido tres novios, sin embargo, con sólo uno de ellos (el primero) tuvo sexo y después decidió que el acto sexual no era necesario para demostrarle su amor o para pasarla bien. Su pareja siguiente entendió la situación, pero más temprano que tarde pensó que “eso” no era lo suyo y terminó la relación.

El tercero es su pareja actual quien también es asexual. Se conocieron a través de un foro en la web donde la gente se reúne para hablar de asexualidad y sus avatares en la vida cotidiana en un mundo lleno de prejuicios. Rosario asegura que es feliz, que ella no ha nacido para el sexo y que así como alguien prefiere el negro sobre el rosa, o el helado de chocolate en lugar que el de vainilla, ella prefiere ser asexual y mantener su amor sin sexo.

Ella es una asexual declarada que, tras muchos años de terapia, ha aceptado su preferencia o más bien su falta de gusto por el sexo, y ha sabido a relacionarse con otros amorosamente desde esa trinchera.

La asexualidad es la falta de orientación y deseo sexual. Los asexuales son personas que no sienten atracción sexual hacia ninguna otra persona ni placer durante el sexo.

Ella pertenece a ese pequeño porcentaje del 3% de asexuales que existe en el mundo. Como todos los que se consideran asexuales, Rosario se ve diferente ante la sociedad, pero no enferma ni freak. “Simplemente el sexo no me gusta”, dice. ¿Es esto posible?

Al parecer sí. Cada vez más asexuales “salen del clóset” y hacen valer sus derechos. Por eso muchos foros en la web han tenido un éxito importante: necesitan encontrar a otros como ellos que no los rechacen o no entiendan sus necesidades o sus no necesidades.

Según la más importante comunidad de asexuales en el mundo, la Asexual Visibility and Education Network (AVEN), que reúne virtualmente a 782 miembros de todo el mundo, de los que 49 son mexicanos, explica que la asexualidad es una inapetencia al sexo desde muy temprana infancia y no es una elección. Ellos clasifican diversos grados de asexualidad:

A: tiene deseo sexual, pero ninguna atracción romántica

B: tiene atracción romántica, pero sin apetito sexual


C: tiene ambos

D: ninguno de los dos

Si tu respuesta aplica para alguno de estos cuatro rubros entonces probablemente seas un asexual. En el sitio Platonic partners, una página de contactos para encuentros sin sexo, exaltan la asexualidad con orgullo también.

Aunque casi todos los asexuales están escondidos aún, los hay también famosos que han dicho (no sin causar revuelo) su no preferencia del sexo. Es el caso del cantante Morrissey quien dijo en alguna ocasión que a él, una de las cosas que no le interesaban en el mundo era precisamente el sexo y que no podía imaginar su cuerpo respondiendo a un estímulo sexual.

Matrimonio gay: Mitos y verdades

- “La finalidad del matrimonio es la procreación, el cuidado de la/os hijo/as y la preservación de la especie”. Si así fuera, debería prohibirse el matrimonio a las personas estériles o a las mujeres después de la menopausia. Sería necesario instaurar un examen de fertilidad previo al casamiento y que cada pareja jure, bajo pena de nulidad, que va a procrear.

Las personas no siempre se casan para tener hijo/as sino porque se aman, tienen un proyecto de vida en común y quieren recibir la protección que la ley garantiza a los cónyugues.


- “El matrimonio es un sacramento religoso”. Desde la Ley de Matrimonio Civil de 1888, el matrimonio es un contrato entre particulares que no exige la pertenencia a ninguna religión.

- “El matrimonio entre personas del mismo sexo va a destruir la familia”. No sólo el matrimonio entre personas del mismo sexo no tendrá ninguna consecuencia para los/a heterosexuales, sino que fortalecerá a la familia, porque amplía la protección del Estado a miles de familias que hoy están desprotegidas.

- “La homosexulidad no es natural, no es normal”. Muchas veces se confunde mayoría con normalidad y minoría con anormalidad. (¿Lo/as zurdo/as fueron por mucho tiempo considerados anormales y se los castigaba para obligarlos/as a escribir con la mano derecha).

- “El matrimonio homosexual no es natural”. En honor a la verdad, todos los matrimonios son “antinaturales”. La patria potestad, el apellido, la herencia, la obra social, los derechos migratorios, los bienes gananciales, son todas invenciones humanas. El ser huma inventó el matrimonio y lo fue adaptando a las costumbres de cada época.

- “El matrimonio siempre ha sido entre varones y mujeres”. No es verdad. Ya en la antigua Roma el matrimonio podía realizarse también entre personas del mismo sexo, y actualmente el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en Bélgica, Holanda, Noruega, España, Portugal, Suecia, Sudáfrica, Canadá y en los estados norteamericanos de Massachussets, Connecticut, Lowa, Vermont, Maine y New Hampshire. Es probable que pronto se legalice en Uruguay y Argentina.

- “¿Por qué no Unión Civil?”. La unión civil aprobada en algunas ciudades y provincias tiene alcances muy limitados. La mayoría de los derechos que vienen con el matrimonio

-obra social, herencia, derechos migratorios, régimen patrimonial, pensión- no están incluidos porque dependen de las leyes nacionales. Respecto de la posibilidad de una Ley de Unión Civil Nacional que incluya todos estos derechos, es importante que esta propuesta no sirva de excursa para negarle a un comunidad la igualdad ante la Ley, porque esto sería contribuir a perpetuar la discriminación en el Código Civil. La aprobación del matrimonio para todas y todos es fundamental para que heterosexuales y lesbianas, gays y bisexuales tengan los mismos derechos con los mismos nombres.

- “¿Qué pasa con la adopción de niños/as?”. En Argentina, una persona lesbiana, gay otrans está legalmente habilitada para adoptar, y puede criar a sus hijo/as junto a su pareja. Lo que no puede hacer, al estarle negado el matrimonio, es co-adoptar junto a su pareja. Esto implica que estos/as niño/as tienen un papá o mamá “legal”, y otro/a que les brinda el mismo amor pero que no puede brindarles su obra social, ir a buscarla/os a la escuela, autorizar un operación de urgencia en un hospital, y los/as niño/as no pueden heredarlo/a, ni reclamarle alimentos o pedir un régimen de visitas en caso de separación. Eso es lo que la reforma de la ley va a cambiar: que todos los/as chico/as tengan los mismos derechos.

- “Pero lo/as hijos/as adoptivos de lesbianas, gays y trans van a sufrir discriminación en la escuela”. Desgraciadamente hay veces en que niños y niñas hijos e hijas de familias judías, de inmigrantes, o de afrodescendientes son víctimas del prejuicio y la discriminación. La respuesta que debe dar el Estado no es prohibir a estos grupos tener hijos o adoptar, sino trabajar desde la educación para desterrar el prejuicio.