ESTE BLOG NO ES APTO PARA MENTES CERRADAS. NO ES APTO PARA CONSERVADORES.... ESTE ES UN BLOG QUE SURGE PARA MOSTRAR Y DAR A ENTENDER LA VIDA EN SUS MULTIPLES FACETAS….


lunes, 5 de julio de 2010

Chica Dominicana


                                         
Elia
Santo Domingo, D.N.
República Dominicana

¿Qué es normal y qué no, en un pene?

¿Es normal que su pene presente tonalidades diferentes?

Sí. Algunos tienen la cabeza de un tono violáceo y también pueden presentar otras coloraciones en el cuerpo del pene. Esto sucede porque hay muchos vasos sanguíneos que se transparentan a través de la piel. 

Pero existen más razones para tanta variedad. “Muchos chicos conservan tejido cicatrizado de una circuncisión o una operación de fimosis que presenta un color más oscuro”, cuenta el urólogo Enrique Palazuelos. Sin embargo, añade, hay que preocuparse cuando la coloración es roja o rosada, porque podría esconder una erupción. Si notas este tipo de anormalidad en tu pareja, pídele que vaya al médico antes de volver a mantener relaciones sexuales.

¿Es la curvatura del pene sinónimo de problemas?
Depende del ángulo. Si la curva es suave, puede ser incluso una ventaja. “La ‘banana’ puede crecer ligeramente inclinada hacia cualquier dirección, y esta peculiaridad, si va unida a un perfecto ángulo de entrada, puede facilitar el acceso a tu punto G”, afirma la sexóloga Sandra Alcaide.

La mayoría de los chicos carga hacia uno de los lados; para un hombre cuyo pene se dispara un poco hacia arriba, la postura del misionero le vendrá que ni pintada para proporcionarte placer. Si su miembro se curva hacia derecha o izquierda, prueba lo siguiente: tumbada de lado, en posición fetal –mirando hacia la dirección donde carga tu pareja– pídele que te penetre desde atrás.

Cuando hablamos de grandes curvas (calcula un ángulo aproximado de 90º), ¡Houston! ¡Tenemos un problema! “Son casos severos en los que el tejido cicatrizado ha crecido tanto que causa una inclinación extrema que puede llegar a ser muy dolorosa”, afirma el doctor Palazuelos. Aunque no es común en un pene, también podría darse si se acumulan pequeñas heridas en la base del pene a causa de unas relaciones sexuales demasiado bruscas (tal vez se trate de daños colaterales de los que ni el propio interesado se haya percatado). Hay que tener en cuenta también que a algunos individuos con curvaturas extremas les resulta difícil mantener la erección.

¿Existe un tamaño estándar para los testículos? ¿Tendrían que ser idénticos?
“Sus testículos deberían ser, aproximadamente, del tamaño de una nuez”, explica el doctor Palazuelos. Si son más pequeños podría deberse a un problema de baja testosterona, lo que indicaría la posibilidad de que su fertilidad se viera afectada. Y sí, el tamaño tendría que ser el mismo, aunque es habitual que uno esté algo más bajo que el otro.

Algunos chicos presumen de textura perfecta mientras a otros se les notan muchísimo las venas.

¿Qué debería considerarse normal?
No hay un patrón común. A un hombre con la piel fina se le notarán más las venas, mientras que aquellos que tengan la dermis más gruesa apenas mostrarán irregularidades. También depende del momento de la excitación. Los vasos sanguíneos del pene permiten alcanzar la erección, de ahí que estén más pronunciados durante dicho proceso.
Hablando de erecciones, ¿cuántas puede tener un hombre al día?

Seguro que más de cero, pero a partir de ahí, no existe un número específico. Incluso cuando no haya razón alguna para que esté excitado, puede empinársele igual. “De hecho, un hombre no necesita pensar en el sexo para tener una erección”, insiste el doctor Palazuelos. La razón: un exceso de sangre, que también es la encargada de mantener el tejido del miembro en perfecto estado de revista. La mayoría de los hombres suele registrar unas ocho erecciones por noche sin necesidad de experimentar sueños porno: es la forma que tienen sus penes de mantenerse en forma.

¿Sienten los chicos no circuncidados el mismo placer que quienes sí lo están?
Sí, básicamente, aunque pueden tener una menor sensibilidad. El prepucio protege la cabeza del pene no circuncidado cuando está en reposo. Cuando se excita, la piel se retrae y esa parte supersensitiva se encuentra tan expuesta como la del chico que sí ha sido intervenido. Además, bajo la cabeza del pene y en el prepucio se esconden un montón de terminaciones nerviosas. Cuando el hombre no ha sido circuncidado, esta área está a buen recaudo todo el tiempo; en el caso contrario, la sensibilidad de la zona se incrementa. Hablando en plata: tal vez necesites poner algo más de tu parte si tu chico todavía conserva el prepucio intacto.

¿Es mala señal que el pene se ponga muy duro unas veces y otras le cueste?
Tú misma puedes notar que la rigidez del pene varía a lo largo de la misma sesión de sexo, pero si él parece sufrir problemas de erección últimamente, podría ser debido a multitud de factores externos (estrés, algún tipo de medicación, agotamiento…). Si está lo bastante duro como para iniciar la penetración y ambos os sentís contentos con los resultados, no le des más vueltas.

Seis de cada diez infectados por el Sida desconoce que lo está

El 60 por ciento de los infectados por el Sida desconoce que padece el virus. 

El último informe de ONUSIDA, realizado en colaboración con UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), alerta de que este porcentaje no usa las medidas de precaución necesarias y contagia a otros sin saberlo.

Aún quedan muchos retos pendientes para la organización: reducir su transmisión, aumentar el acceso al tratamiento, mejorando las infraestructucturas para dar acceso global a los tratamientos, y fortalecer los sistemas de salud, con más personal sanitario.
La prevención, un escollo importante

"Aún necesitamos hacer mucho más" ha asegurado la directora general de la OMS, Margaret Chan, según declara El Mundo, aunque reconoce que se ha progresado mucho en la respuesta global contra el Sida.

Si bien, Chan ha informado de que los servicios de prevención están fallando a nivel global. Ahora, una de las estrategias pasa por proteger a las trabajadoras del sexo y a los grupos homosexuales, por ser los más expuestos al virus, y concienciarles del uso del preservativo: el 60% de las población que practican sexo anal y el 86% de las prostitutas/os usa preservativo.

Despues de un jumo

Mitos sexuales en las relaciones de pareja

• Mito: Las mujeres se interesan por el sexo menos que los hombres.Realidad: Si tienen buena salud, además de tiempo y energía suficiente, las mujeres igualan o superan a los hombres en apetito sexual. ¿Por qué, entonces, se ha difundido tanto este mito? Por tradición, a los niños y a las niñas se les enseñaban ciertas conductas relacionadas con su sexo: las niñas aprendían a ser recatadas y pasivas, y los niños, agresivos. Aunque quizá esto ya esté cambiando, muchas mujeres adultas tal vez sigan creyendo que su actitud debe ser pasiva y menos expresiva en cuanto a sus inquietudes sexuales.


• Mito: Cuanto más se concentre en su técnica para hacer el amor, mejor resultará su desempeño.
Realidad: Nada más lejos de la verdad. Si está pensando usted en cómo debe moverse, en las zonas del cuerpo que debe acariciar y en lo que su compañero o compañera siente, usted experimentará muy poco. La mejor relación sexual se da cuando se está absolutamente inmerso en el momento, sin distracciones físicas ni mentales. Sólo deje que las cosas ocurran y olvídese de analizar si se está desempeñando adecuadamente.


• Mito: La actividad sexual con la misma pareja, año tras año, se vuelve aburrida.
Realidad: Es posible tener una relación sexual satisfactoria y perdurable con una pareja de toda la vida. El hastío en este aspecto es frecuentemente consecuencia de no conocer bien a la pareja, y de no entregarse plenamente en la relación. Para mantener la novedad, la pareja quizá deba intentar ser más audaz, mostrar más inventiva, divertirse más cuando hace el amor.


• Mito: Para que el acto sexual sea satisfactorio, cada integrante de la pareja debe hacer todo lo posible por complacer al otro.
Realidad: El contacto sexual es algo que dos personas hacen juntas, ninguna de ellas puede ser completamente responsable del goce de la otra. No obstante, añaden estos expertos, es posible propiciar ese deleite atendiendo a las necesidades y a los deseos que la pareja exteriorice.


• Mito: Los hombres alcanzan su máxima capacidad sexual a los 18 años, y después decaen.
Realidad: La producción en el organismo de testosterona, hormona masculina que influye en la excitación sexual, llega efectivamente a su punto máximo en esa época de la vida; pero la sexualidad del hombre no depende sólo de cuestiones fisiológicas. El concepto que el individuo tiene de sí mismo, de su pareja y de la sexualidad en general, repercute en la capacidad de su cuerpo para responder adecuadamente a los estímulos eróticos. Por tanto, un hombre maduro de buena salud, que comprenda su sexualidad y tenga una mujer afectuosa, puede hacer gala de una mayor capacidad de expresión sensual que un joven de 18 años, que tiende a centrar su atención en el aspecto físico.


• Mito: Las mujeres independientes y con iniciativa en lo sexual provocan impotencia en sus parejas.
Realidad: En términos generales, las mujeres no provocan la impotencia, la cual tiene más que ver con la propia inseguridad del varón. Desde el punto de vista masculino, la pareja más estimulante es la sexualmente activa. Es más probable que contribuya a la impotencia del hombre una mujer dependiente, que no aporta a la relación sexual más que su disponibilidad.


• Mito: El acto sexual debe constituir siempre una apasionada comunión física y emocional entre dos personas.

Realidad: Sólo en las novelas ocurre siempre así. En la vida real, esta vivencia puede ser formidable, mediocre, decisiva, o simplemente reconfortante, como tomarse de las manos; puede merecer el calificativo de buena o el de mala, o cualquiera de los que hay entre ambos extremos. Exigirse que la relación carnal tenga como meta una absoluta comunión emocional es un error. Puede afirmarse, casi con entera certeza, que el hacerlo imposibilita tal experiencia.


• Mito: El acercamiento erótico debe ser siempre espontáneo.
Realidad: Muchos matrimonios están descubriendo que, en el ajetreo de la vida actual, casi no tienen tiempo para hacer el amor. Quien insiste en ser espontaneo siempre, acaba por descubrir que su actividad sexual disminuye hasta desaparecer por completo. No se trata de planear los contactos íntimos, pues hacerlo así resulta demasiado artificial; pero sí hay que reservar tiempo para estar con la pareja. Y, cuando llegue la hora, simplemente dejar que ocurra algo agradable

Famosa sin y con maquillaje

Vino y libido, una buena combinación

No te vamos a decir que el vino es uno de los más potentes afrodisíacos del mundo, pero seguro que después de leer esto, para la siguiente cena romántica que prepares con tu pareja, seguro que añades alguna copita.
Y es que el vino en una cena es un complemento perfecto, que desinhibe (en su justa medida) y nos “predispone” un poco más. Disminuye la depresión, lo que hace que el período de excitación se acorte. Y no lo digo yo, sino un grupo de científicos. Precisamente un grupo de estudiosos de la universidad de Florencia (zona de muy buen vino, doy fé), han hecho un interesante descubrimiento.

Un par de copitas podrían aumentar la libido de las mujeres, según han contado a partir de un estudiuo realizado en Chianti (Toscana) a mujeres de edades comprendidas entre los 18 y los 50 años.

La conclusión fue que los niveles de deseo sexual en las mujeres que se tomaban una copita era mayor que en las que no lo hacían. Y es que el aumento de flujo sanguíneo a las zonas del cuerpo podría ser la explicación de todo este asunto.