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viernes, 23 de julio de 2010

Chica del fin de semana

Yasmina
Chica de Santiago, República Dominicana

¿Cuánto sexo necesitan las mujeres?

Si bien las mujeres no quieren tener sexo todos los días, sí les interesa que sea continuo, al menos tres veces a la semana.

En el caso de los hombres, ellos aseguran que la cantidad óptima para tener sexo es nada menos que todos los días. Pero... ¿Pensamos nosotras de la misma manera? ¿Queremos sexo siempre? ¿Qué necesitamos para tener deseo?

Cantidad vs. Calidad

Al parecer, la mayoría de las mujeres no está de acuerdo con cuantificar el sexo, sino que prefieren calificarlo. Es decir, no valen muchos encuentros a medias, sino uno grandioso y recordable.

Las mujeres requieren para la intimidad un mayor número de factores que potencien el ambiente y la inciten al sexo. Los hombres, en cambio, son esencialmente visuales e instintivos. Nosotras necesitamos de relajación, eliminar los elementos distractivos, paciencia, tiempo, mucho cariño y poca luz, así al menos lo confiesa la mayoría.
“Los ritmos sexuales de la mujer son mucho más pausados”, así lo asegura el experto en la materia, el sexólogo y neurólogo argentino, Enrique de la Rosa.

“Las mujeres tienen una necesidad sexual superior a la que ellas mismas conocen”, plantea el profesional y explica que cuando se está en una terapia, “las mujeres descubren aspectos de ellas desconocidos, y por momentos perturbadores, ya que viven esa nueva demanda sexual por parte de su cuerpo como ajena”.

Por supuesto que en este tema también hay una base biológica: la mujer tiene un umbral de excitación más alto, pero con curvas mucho más prolongadas, y esto en realidad está dado por la construcción neurobiológica.

Bellas mujeres dominicana

7 trucos para mejorar el rendimiento sexual

01 Relaje su cuerpo Existen muchas técnicas para ayudarle a relajarse y ser más capaces de "sentir" su cuerpo.
Como practicante de yoga tengo experiencia con muchos ejercicios poderosos relajación, meditación y técnicas de respiración.

Pero si no tienes tiempo para practicar yoga existen ejercicios más simples: sólo prestar atención a su respiración durante el sexo. No contra ella, controla tu ritmo de respiracion, tu pareja nota esto y el ritmo de la respiracion que aplicas cerca a ella, la exitara mas facil y controlando la respiracion controlas el momento.

02 Centrarse en el placer del sexo, en lugar de la función sexual.
Dejar de lado cualquier expectativa sobre el resultado de relaciones sexuales. Evita entrar en una experiencia sexual con un "plan" previo, manten tu mente abierta.
No se puede aprender de sexo si se centran en cómo deberia lucir tu relacion. En cambio, observe el placer ya que está ocurriendo. El placer le mostrará lo que es bueno. Es el último maestro cuando se trata de sexo.

03 Aumentar la sensibilización de su excitación sexual. 
Una vez más, abrir tu sensibilización a sus sentimientos de placer y de prestar especial atención a sus niveles de excitación. La sensibilización es el primer paso para la comprensión, que es en sí misma un paso hacia el dominio.

Centrarse en su placer durante las relaciones sexuales, durante la masturbación, o incluso el sutil placer de experimentar cuando tu pareja se para frente a ti.

04 No dejes a un lado una ayuda extra.
Hay muchas ayudas extra que pueden extender su placer. A medida que se vuelven más conscientes de su excitación sexual puede potenciar su incremento natural en el mercado existen muchos productos que al ser tomados antes de la relacion te daran una ayuda extra que mejorara tu rendimiento al 100%.

Esto genera al final una comodidad frente al placer y a confiar en su cuerpo, le impulsan a mayores niveles de manera natural. Los productos mas usados en el mercado son: Potencializadores Sexuales, retardantes y relajantes.

05 Mantenga constancia en su excitación sexual al llegar a niveles superiores.
A medida que su placer sexual de manera natural aumenta, manten una frecuencia en la practica del sexo, comenienza a 'jugar' con lo que haz conseguido.

Manipule sus patrones de respiración, la energía sexual sobre el terreno y las sutiles sensaciones internas, hasta el punto de que puede empezar a sentir el dominio sobre ellos.

06 Acostumbrado a un nivel constante de intensa excitación.
¡Consiga el hábito de la construcción de su placer sexual y dediquese en su totalidad. Deje que los momentos en que sienta placer no lo desaproveche, deje que la excitación continúe como si no tuviera la necesidad de poner fin a la historia.

Si estas solo o sola, puedes usar tecnicas de masturbacion que dejaran que esa pasion no se pierda, es un ejercicio saludable que debes hacer.

07 Recuerde aprender y crecer ... Todo vuelve a ti, definitivamente tu pareja te lo sabra agradecer.

LLego Mama

Las zonas que más excitan al hombre


* Los labios son zonas eróticas obvias del hombre y de la mujer. * Hombros, palmas de las manos, espalda, pecho y pezones. El frotar y succionar los pezones de tu pareja le darás mucho placer y el que se pongan erectos es una señal de excitación.

* El área justo detrás de la raíz del pene, entre éste y el ano, puede ser excepcionalmente sensible al tacto, tanto en la erección como al alcanzar el orgasmo

* El extremo del glande es en particular rico en terminaciones nerviosas y reaccionará con mucha rapidez a la mínima estimulación. También el frenillo es en extremo sensible en todos los hombre, al igual q

Las zonas que mas excitan a la mujer

la boca es una de sus zonas más erógenas

* Los lóbulos de las orejas son en extremo sensibles a la excitación.

*El cuello, en particular la parte posterior, es un área también muy sensible. La aceptación de besos prolongados en el cuello significa que la mujer esta dispuesta a aceptar besos por todo el cuerpo.

* La mayoría de las mujeres saborean las caricias realizadas con las yemas de los dedos, labios o pene a lo largo de las piernas y en particular, en el interior de los muslos. La zona alrededor del ombligo es también muy sensible.

* Generalmente los pechos son erógenos en alto grado y desempeñan un papel vital en la excitación sexual

* El perineo, un área de piel situada entre la vagina y el ano. Si el hombre apoya toda su mano sobre esta área, con los labios exteriores de la vagina cerrados, y la presiona con vigor o la masajea, puede excitar con rapidez a una mujer debido a la densa red de terminaciones nerviosas que existen en esa zona.

* El clítoris es la parte más sensible de la mujer y la más fácil de estimular si el hombre aprende a hacerlo con suavidad, destreza y sin precipitación.

Despues de trabajar duro una fria cae bien

Las mentiras que más dicen las mujeres en la cama

¡Claro que terminé!:
Es una de las más dichas por las mujeres, sobre todo cuando no se sienten satisfechas y temen que su pareja se sienta mal, porque ellas no tuvieron un orgasmo.
La sexualidad femenina en lo que respecta a llegar al clímax es muy complicada, por lo que afirmar que se "terminó" aminora la situación.

¡Eres el mejor que he tenido!:
La mayoría de los hombres se sienten muy seguros de sí a la hora del sexo, pero que se los digan les sube el ego en demasía.

Por tal motivo, muchas chicas ayudan en ello y afirman que su actual pareja es el mejor, pero si esto está demasiado lejos de la realidad, son ellas las que más lo sufren. Los hombres son vistos como responsables del orgasmo femenino, por ello si no los adulas se frustran.

Yo no finjo orgasmos:
El ego de los hombres se liga a lo que se hace en la cama, y al ser vistos como seres netamente sexuales, si ellos alcanzan el orgasmo y la mujer no, causa un conflicto, sobre todo porque recae en ellos la culpa.

Por lo que fingir un orgasmo es una salida fácil para no herirlos.

Me duele la cabeza:
Cuando las mujeres no están dispuestas, o simplemente no quieren tener relaciones sexuales, la mentira más sencilla es decir que les duele la cabeza, aunque puede no tener ya un buen efecto, el que sea algo doloroso frena las ganas de los hombres, pues aseguran la no satisfacción.

El tamaño no importa:
No es general, pero entre mujeres saben que el tamaño importa, pues aunque no quieren un pene grande, si prefieren uno no pequeño.

Por lo que este sigue siendo un mito y se queda en la percepción y gusto personal. Pero muchas chicas para no herir a su pareja, suelen decirle que eso no les interesa.

Sí me gusta conocer:
La renuencia a peticiones de algún miembro de la pareja es sin duda una causa de discusión, por lo que quien se muestra poco participativo, tiene que decir que sí, aunque no quiera o no esté seguro.

Esto incluye desde juegos eróticos, hasta cosas más fuertes como un intercambio de parejas.

Mentir es una cuestión de decisión y muchas veces de evasión; a largo plazo puede pasar de chistoso o piadoso, a trascendental, ya que una mentira lleva a otra y dependiendo del nivel de ésta, será la consecuencia.

Amos y esclavos sexuales

Una relación sexual amo-esclavo es aquella que sigue parámetros distintos a la igualdad. Este tipo de relaciones no se basan en un equilibrio entre las partes sino que se establece una especie de acuerdo entre los dos miembros, por el cual uno asume el rol de amo y el otro el de esclavo. 


Dichas jerarquías sexuales son propias de las relaciones sadomasoquistas y deben ser (y son, en la gran mayoría de los casos) consentidas por ambas partes.

El objetivo, el goce sexual. Se procede, por lo tanto, a un simulacro más o menos fiel (depende del aguante de cada uno) de relaciones que aparentemente son degradantes, pero que constituyen una fuente de placer acordada entre los dos miembros. El contrato previo debe quedar claro, tanto para el amo como para el esclavo, estableciéndose unas reglas y unos límites que en ningún caso deben quebrantarse.

En este sentido, es el amo (aquel que lleva las riendas) el que mayores responsabilidades asume. El esclavo se abandona totalmente a la voluntad de su amo, sabiendo y esperando que éste sepa ser firme y controlar la situación. El dominado asume que su función es la de proporcionar placer cuando (y solo cuando) se le requiera. Sus propias necesidades quedan a merced del sujeto dominante de la relación. Para el esclavo, el hecho de proporcionar placer a su dominador es el vehículo mediante el cual encuentra el suyo propio.

Cuando un amo y un esclavo deciden compartir su andadura, se inicia un periodo de entrenamiento en el que el primero se encarga de aplicar las reglas establecidas de antemano, acostumbrando al segundo a su acatamiento sistemático. El esclavo pasa a ser propiedad del amo y el dominio se ejerce en tres ámbitos distintos pero complementarios: mente, cuerpo y espíritu.

Estas son las tres áreas en las que el dominante debe incidir para hacer que su dominado le pertenezca completamente. En el caso en que el esclavo se resista o no obedezca, sus acciones pueden acarrear una fuerte reprimenda, unos fustazos, una humillación verbal o la suspensión de las relaciones sexuales.

Amos y esclavos pueden ser hombres o mujeres

Los practicantes del sadomasoquismo suelen ser muy respetuosos con las reglas establecidas y nunca acceden al cuerpo del otro si no se tiene su consentimiento previo. Normalmente, las relaciones amo-esclavo se limitan a los encuentros sexuales y no a la vida cotidiana. Sin embargo, existen casos de convivencia prolongada, donde el esclavo depende de su dominador, no solo para el sexo, sino para la alimentación, la higiene u otras necesidades básicas.

Sea como fuere, este tipo de jerarquías deben de ser asumidas por los dos lados con un fuerte convencimiento y muy seguros ambos de lo que implican. Cualquier tipo de humillación o trato degradante que no haya sido previamente acordado es una extralimitación que no debe consentirse. El objetivo de estas relaciones sadomasoquistas no puede ser otro que el goce mutuo mediante la asunción de unos determinados roles que no podemos ejercer en nuestra vida cotidiana.

El Antes y Depues de los inodoro

¿De dónde viene el mito del Don Juan?

Cuando afirmamos que un hombre es un Don Juan le estamos atribuyendo la cualidad de poder seducir a cuantas mujeres desee. Decir Don Juan implica también un grado mayor de caballerosidad que llamar a cualquiera ligón o mujeriego. 

En ¨La Otra Expresion de la web¨ nos interesaremos hoy por desgranar los orígenes de este mito europeo que, aún hoy, sigue presente en nuestro vocabulario y, como no, en las obras de ficción… ya sean cinematográficas o literarias.

El germen del personaje lo encontramos en la obra de teatro de Tirso de Molina El burlador de Sevilla (1627) donde un caballero fuera de norma aparece en escena y se sumerge gustosamente en los placeres de la vida. Entre ellos, como no, el sexo. El engaño, las tretas y las peripecias aventureras serán la clave de su éxito. Sin olvidar un personaje lleno de matices que sería recuperado por José Zorrilla en el siglo XIX en Don Juan Tenorio. Gracias a estos dos autores españoles, Don Juan se convertiría en un arquetipo repetido hasta la saciedad y caracterizado por romper las normas establecidas, basadas en los preceptos católicos.

Así, Don Juan es un personaje sexualmente liberado y con un fuerte componente egoísta, amante de las camas ajenas y sin poder atarse a ninguna. Cuando llamamos a un hombre Don Juan estamos halagando su potencial masculino. Se presupone que el tipo en cuestión seduce a las mujeres de manera automática. Ellas, sin poder remediarlo, caen rendidas a sus pies.

El Don Juan se ha establecido, por lo tanto, como símbolo de seducción y atractivo físico. Un mito basado principalmente en el hedonismo masculino, que busca el goce sexual a través del cuerpo de muchas mujeres. Todo ello sin dejar de lado su caballeroso encanto. ¿No te suena? Personajes modernos como el de James Bond beben directamente de las fuentes del arquetipo primigenio del Don Juan.

Al final, el Don Juan de Tirso de Molina acaba en el infierno por sus injurias a la moral católica, mientras que Zorrilla le permite morir redimido por el amor. Aunque estemos ante dos finales moralizantes, lo cierto es que el arquetipo donjuanesco es irreverente como nadie y un engañife nato.

Ese es parte de su universal atractivo y del halo de romanticismo decimonónico que se le atribuye a aquellos hombres que hacen de las conquistas su forma de vida y un equivalente mental de un cierto estadio de libertad. Pese a que a día de hoy solo recordemos el componente sexual del Don Juan (capaz incluso de llevar al catre a una monja) lo cierto es que quien lea la obra descubrirá un arquetipo mucho más amplio y lleno de matices.

¿Y dónde quedó el clítoris?

Ellas piensan que la mayoría de los hombres aún no logran encontrarlo; ellos están dispuestos a ir en su búsqueda

La mayoría de las mujeres coincide en que muchos hombres todavía no saben dónde está el clítoris, pero por suerte, no todos (para los despistados: es la terminación nerviosa que se encuentra en la parte superior de la vulva, escondida entre los pliegues al inicio de la vagina y se siente como un pequeño botoncito).

Aquí algunas recomendaciones para aquellos que quieran hacer vibrar a su mujer de placer si saben sacar ventaja de esta pequeña protuberancia femenina. Algunos hombres, un poco más experimentados, ya saben cuál es su situación geográfica. A ellos las mujeres no tienen que darles un mapa con las instrucciones antes de meterse a la cama.

El clítoris está lleno de millones de terminaciones nerviosas que a las mujeres les proporciona un placer extremo 10 veces más que el que los hombres experimentan con su gran pene.

Si esto está más que comprobado, entonces ¿por qué no usar al clítoris para darle placer a ella y, al mismo tiempo, porque te conviene?

Las películas porno son un bien necesario, pero no se fíen de todo lo que ven en ellas. No piensen que el hecho de que las mujeres introduzcan su pene las hará desgañitar de placer. Lo importante es qué se hace con él, ahí dentro; y lo que hacen ustedes allá fuera, con otras herramientas, con la imaginación, la fantasía y la creatividad.

Por eso ahí está la importancia del clítoris: ubícalo primero y dale pequeños golpecitos con el dedo, casi uno por segundo, apenas un roce.

Luego aparta con suavidad los pliegues que lo cubren, con tus dos dedos pulgares. Usa tu lengua en esta parte y con calma, sin prisa, dale pequeños lengüetazos, muy breves y lentos. Tómate el tiempo para descubrirlo y ver cómo se erecta poco a poco. Observa cómo adquiere un color rosa, rojizo y luego totalmente encendido.

Para este entonces, ella estará que no puede más, sudando y gimiendo, moviendo sus caderas de arriba hacia abajo. En ese momento introduce dos dedos y no dejes de tocar con la otra mano como al enter del teclado. Explora lentamente con tus dedos y toca sobre todo la parte posterior de la vagina, con un movimiento como de ven aquí.

Cuando ella no pueda más, entonces introduce tu pene, ahora sí, y ¡no te quedes ahí en el mete y saca!, sigue explorando, jugando. Quédate dentro un rato, quédate fuera otro más. Si estás de frente roza sus pezones y lame sus hombros, el pecho, la parte posterior de sus codos y el ombligo; jala un poco su cabello, con suavidad.

Si ella está de espaldas, acostada, lame la espalda o apenas rózala con los dedos, baja a lamer la parte posterior de las rodillas y la planta de los pies (¡la matarás!)... penétrala nuevamente, con suavidad. Ella se convertirá en una diosa  y seguramente después de eso te hará suyo de una forma un poco más salvaje, que es como a ti te gusta. Así los dos quedarán complacidos y ninguno olvidará ese momento.