LA PUBLICACIÓN QUE FUE COLOCADA AQUÍ FUE ELIMINADA A PETICIÓN
El Blog no se responsabiliza por enlaces o links a otras páginas, sitios web, blogs, vídeo logs regidos por otros reglamentos, debiendo el interesado ver en cada caso el reglamento, términos, condiciones y política de privacidad aplicables a los mismos.
ESTE BLOG NO ES APTO PARA MENTES CERRADAS. NO ES APTO PARA CONSERVADORES.... ESTE ES UN BLOG QUE SURGE PARA MOSTRAR Y DAR A ENTENDER LA VIDA EN SUS MULTIPLES FACETAS….
viernes, 6 de agosto de 2010
El sexo para personas obesas
Cierto es que la cantidad de kilos que se tengan no afecta para nada la felicidad sexual, porque a pesar de no contar con capacidad física para disponer de su cuerpo en un cien por cien, bien se puede disfrutar junto a su pareja o compañía tal como si los kilos desaparecieran como por arte de magia.
Mas allá de todo, es necesario mencionar que el deseo sexual si se ve fuertemente afectado cuando la barrera de la obesidad se traspasa. Ya sea por las consecuencias psicológicas que el sobrepeso puede acarrear, tales como la inseguridad o la incomodidad ante la desnudez, o por las secuelas físicas que hacen que las ganas desaparezcan cada vez más.
El nivel de grasa en sangre hace que los valores hormonales se vean afectados y por lo tanto, el deseo sexual se encuentra en jaque. Sucede que los lípidos hacen que la actividad sanguínea sea más lenta y tarde más en llegar a las zonas erógenas que provoca la necesidad de tener relaciones.
Además hay que tener en cuenta el factor social, el cual indica los parámetros que las personas deben cumplir para considerarse bellas. Las propagandas, el bombardeo de información y los estándares físicos inalcanzables son cada vez más fuertes y generan cada vez más problemas entre la gente y su propia imagen.
La alimentación determina el estado físico y el deseo sexual
Pero a pesar de los problemas que el sobrepeso trae consigo, es importante entender que el físico importa, en tanto se vea comprometida la salud. La sociedad no debería marcar los estatutos de belleza tal como lo hace y por ende, hay que aprender a disfrutar más allá de lo que supuestamente debería ser.
Tener una alimentación sana y realizar ejercicio no sólo hará que el físico cambie por completo, también hará lo mismo con la percepción del propio cuerpo y, por consiguiente, traerá una notable mejora en tanto al deseo sexual y a la performance a la hora del sexo.
La clave de una sexualidad plena es el estado de salud de las personas. La imagen no es un impedimento a la hora del goce sexual, pero sí lo es la frustración o el miedo que se puede llegar a sentir con uno mismo. Lo que importa es estar sanos y aceptarse tal como se es.
Mas allá de todo, es necesario mencionar que el deseo sexual si se ve fuertemente afectado cuando la barrera de la obesidad se traspasa. Ya sea por las consecuencias psicológicas que el sobrepeso puede acarrear, tales como la inseguridad o la incomodidad ante la desnudez, o por las secuelas físicas que hacen que las ganas desaparezcan cada vez más.
El nivel de grasa en sangre hace que los valores hormonales se vean afectados y por lo tanto, el deseo sexual se encuentra en jaque. Sucede que los lípidos hacen que la actividad sanguínea sea más lenta y tarde más en llegar a las zonas erógenas que provoca la necesidad de tener relaciones.
Además hay que tener en cuenta el factor social, el cual indica los parámetros que las personas deben cumplir para considerarse bellas. Las propagandas, el bombardeo de información y los estándares físicos inalcanzables son cada vez más fuertes y generan cada vez más problemas entre la gente y su propia imagen.
La alimentación determina el estado físico y el deseo sexual
Pero a pesar de los problemas que el sobrepeso trae consigo, es importante entender que el físico importa, en tanto se vea comprometida la salud. La sociedad no debería marcar los estatutos de belleza tal como lo hace y por ende, hay que aprender a disfrutar más allá de lo que supuestamente debería ser.
Tener una alimentación sana y realizar ejercicio no sólo hará que el físico cambie por completo, también hará lo mismo con la percepción del propio cuerpo y, por consiguiente, traerá una notable mejora en tanto al deseo sexual y a la performance a la hora del sexo.
La clave de una sexualidad plena es el estado de salud de las personas. La imagen no es un impedimento a la hora del goce sexual, pero sí lo es la frustración o el miedo que se puede llegar a sentir con uno mismo. Lo que importa es estar sanos y aceptarse tal como se es.
¿Es bueno dormir desnudo? Entre mitos y realidades
Lo que se usa a la hora de ir a la cama habla mucho de uno. Hay personas que están convencidas que la forma en que uno se viste para irse a dormir, revela secretos ocultos con respecto a lo que se es por dentro. Y sin dudas algo de es completamente cierto.
Dormir con pijamas es lo más común, sin embargo muchas personas prefieren no usar absolutamente nada. Cuando las temperaturas son realmente bajas, la idea de dormir completamente desnudos no resulta demasiado atractiva.
Pero como los gustos individuales son los que mandan, hay veces en las que no importan los grados que marque el termómetro, lo que le gusta a la persona que nos acompaña, ni lo que socialmente esta aceptado. Es por esto que cada vez más personas eligen la desnudez como una condición sine qua non para irse a dormir cómodos.
Todo esto es muy lindo, pero ¿qué es dormir desnudos?. Muchos consideran como desnudez al hecho de irse a la cama sólo con ropa interior. Sin embargo, eso no es así, porque el concepto implica no usar absolutamente nada más que las sábanas o algún edredón para cubrirse durante la noche.
El dormir sin ropa proporciona una comodidad extrema para quienes no soporten estar vestidos durante el día. Sucede que cuando se llega al hogar después de un arduo día de trabajo, muchos sueñan con quitarse absolutamente todo y disfrutar de la comodidad sin ninguna prenda que tape sus partes.
Para cuando llega la noche y el horario del descanso, la premisa no cambia para nada e irse a dormir así implica una sensación de liberación y bienestar que se logra llevando ni la más mínima prenda. Es por eso, que hay quienes aseguran que una persona que prefiere ir a dormir en completa desnudez es alguien conforme con su propio cuerpo, dispuesto a enseñar sus formas y feliz por poder compartirlo con quien disponga acostarse allí.
Además, el contacto del cuerpo con las sábanas, también influye a la hora del sexo. Esa sensación de libertad promueve las ganas de tener relaciones y hace que por las mañanas uno despierte sintiéndose más sexy y provocativo.
Quienes se animen a probar esta nueva experiencia, seguramente se acostumbrarán rápido a las bellas sensaciones que se logran con la liberación a la hora de dormir. Sin dudas algo que todos deberán probar al menos una vez en la vida.
Dormir con pijamas es lo más común, sin embargo muchas personas prefieren no usar absolutamente nada. Cuando las temperaturas son realmente bajas, la idea de dormir completamente desnudos no resulta demasiado atractiva.
Pero como los gustos individuales son los que mandan, hay veces en las que no importan los grados que marque el termómetro, lo que le gusta a la persona que nos acompaña, ni lo que socialmente esta aceptado. Es por esto que cada vez más personas eligen la desnudez como una condición sine qua non para irse a dormir cómodos.
Todo esto es muy lindo, pero ¿qué es dormir desnudos?. Muchos consideran como desnudez al hecho de irse a la cama sólo con ropa interior. Sin embargo, eso no es así, porque el concepto implica no usar absolutamente nada más que las sábanas o algún edredón para cubrirse durante la noche.
El dormir sin ropa proporciona una comodidad extrema para quienes no soporten estar vestidos durante el día. Sucede que cuando se llega al hogar después de un arduo día de trabajo, muchos sueñan con quitarse absolutamente todo y disfrutar de la comodidad sin ninguna prenda que tape sus partes.
Para cuando llega la noche y el horario del descanso, la premisa no cambia para nada e irse a dormir así implica una sensación de liberación y bienestar que se logra llevando ni la más mínima prenda. Es por eso, que hay quienes aseguran que una persona que prefiere ir a dormir en completa desnudez es alguien conforme con su propio cuerpo, dispuesto a enseñar sus formas y feliz por poder compartirlo con quien disponga acostarse allí.
Además, el contacto del cuerpo con las sábanas, también influye a la hora del sexo. Esa sensación de libertad promueve las ganas de tener relaciones y hace que por las mañanas uno despierte sintiéndose más sexy y provocativo.
Quienes se animen a probar esta nueva experiencia, seguramente se acostumbrarán rápido a las bellas sensaciones que se logran con la liberación a la hora de dormir. Sin dudas algo que todos deberán probar al menos una vez en la vida.
¿Próstata crecida?
La próstata es la glándula del sistema reproductivo masculino que se encarga de producir el líquido que transporta los espermatozoides durante la eyaculación. Esta glándula rodea la uretra, el tubo a través del cual la orina sale del cuerpo.
A medida que envejecen, casi todos los hombres acusan un incremento en el tamaño de esta glándula.
Y a medida que sucede, puede oprimir la uretra y ocasionar diversos problemas urinarios.
Al agrandamiento de la próstata se le conoce en términos médicos como ‘hiperplasia prostática benigna’ (HPB) o ‘hipertrofia prostática benigna’. No es un cáncer y no aumenta el riesgo de cáncer de próstata.
No se conoce la causa real de la HPB. Sólo se sabe que algunos de los factores ligados al envejecimiento e incluso a los testículos, pueden jugar un papel en el crecimiento de esta glándula (los hombres a quienes se les extirpan los testículos a temprana edad —digamos, como resultado de un cáncer testicular— nunca desarrollan HPB).
De manera similar, si los testículos se extirpan después de que el individuo ha desarrollado una HPB, la próstata comienza a reducirse de tamaño.
Pero usted no quiere ni lo primero ni lo segundo. Por lo tanto, como varón debe someterse a los designios de su destino.
Algunos hechos acerca del agrandamiento de la próstata dictan lo siguiente:
La probabilidad de desarrollar HPB se incrementa con la edad.
La HPB es tan común que casi todos los hombres tendrán su agrandamiento de próstata si viven lo suficiente.
Más del 90 por ciento de los hombres mayores de 80 años tiene algún grado de HPB.
Cerca de la mitad de los hombres con HPB tienen síntomas de la enfermedad, entre ellos:
Goteo al final de la micción.
Incapacidad para orinar (retención urinaria).
Vaciado incompleto de la vejiga.
Incontinencia (fuga de orina)
Dificultad para iniciar la micción.
Necesidad de orinar más de dos veces por noche.
Urgencia urinaria repentina.
Tratamiento
La elección del tratamiento apropiado se basa en la gravedad de los síntomas y en el grado en que afectan la vida diaria.
Las opciones de tratamiento incluyen la llamda “espera con vigilancia cuidadosa”, cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.
Si usted es mayor de 60 años, es más propenso a presentar síntomas, pero muchos hombres con agrandamiento de próstata tienen sólo molestias leves, por lo que ciertas medidas de cuidados personales son suficientes para sentirse bien (vea el cuadro de la izquierda).
Si usted sufre de HPB, debe realizarse un examen anual para controlar el progreso de los síntomas y determinar si se necesitan cambios en los remedios que se le han sugerido.
En lo que respecta al tratamiento con fármacos, los bloqueadores alfa , entre ellos la doxazosina, prazosina, tamsulosina, terazosina y afluzosina, que son utilizados para el tratamiento de la hipertensión arterial, relajan los músculos del cuello de la vejiga y de la próstata, permitiendo una micción más fácil.
Asimismo, la finasterida y la dutasterida, reducen el tamaño de la glándula prostática, aumentan el flujo de orina y disminuyen los síntomas de la HPB.
El uso de estos fármacos debe ser valorado por el urólogo (algunos de ellos pueden disminuir el deseo sexual).
La parte radical
En caso de que usted y su médico se decidan por la cirugía, el próximo paso es la elección del procedimiento adecuado, que por lo general se basa en la gravedad de los síntomas y en el tamaño y forma de su glándula prostática.
Veamos algunos de esos procedimientos:
Resección transuretral de la próstata
Es el tratamiento quirúrgico más común y el más probado. Se realiza insertando un endoscopio a través del pene para extirpar la próstata parte por parte.
Incisión transuretral de la próstata
Este procedimiento es similar al anterior, pero se realiza en hombres que tienen una próstata pequeña. Como en el caso anterior, se inserta un endoscopio a través del pene hasta llegar a la próstata. Luego, en vez de extraer la próstata, se practica una pequeña incisión en el tejido prostático para agrandar la abertura de salida de la uretra y la vejiga. Estos procedimientos no requieren de hospitalización.
Prostatectomía abierta
Se lleva a cabo con anestesia general o raquídea. Se hace una incisión a través del abdomen o el perineo (el área detrás del escroto). Únicamente se extirpa la parte interna de la glándula prostática y la porción externa se deja. Es un procedimiento prolongado que requiere hospitalización por cinco a 10 días. La mayoría de los pacientes que se somete a esta cirugía presenta mejoría en las tasas de flujo urinario y en los síntomas.
Hay otros procedimientos menos invasivos, pero ninguno ha demostrado ser mejor que los anteriores.
A medida que envejecen, casi todos los hombres acusan un incremento en el tamaño de esta glándula.
Y a medida que sucede, puede oprimir la uretra y ocasionar diversos problemas urinarios.
Al agrandamiento de la próstata se le conoce en términos médicos como ‘hiperplasia prostática benigna’ (HPB) o ‘hipertrofia prostática benigna’. No es un cáncer y no aumenta el riesgo de cáncer de próstata.
No se conoce la causa real de la HPB. Sólo se sabe que algunos de los factores ligados al envejecimiento e incluso a los testículos, pueden jugar un papel en el crecimiento de esta glándula (los hombres a quienes se les extirpan los testículos a temprana edad —digamos, como resultado de un cáncer testicular— nunca desarrollan HPB).
De manera similar, si los testículos se extirpan después de que el individuo ha desarrollado una HPB, la próstata comienza a reducirse de tamaño.
Pero usted no quiere ni lo primero ni lo segundo. Por lo tanto, como varón debe someterse a los designios de su destino.
Algunos hechos acerca del agrandamiento de la próstata dictan lo siguiente:
La probabilidad de desarrollar HPB se incrementa con la edad.
La HPB es tan común que casi todos los hombres tendrán su agrandamiento de próstata si viven lo suficiente.
Más del 90 por ciento de los hombres mayores de 80 años tiene algún grado de HPB.
Cerca de la mitad de los hombres con HPB tienen síntomas de la enfermedad, entre ellos:
Goteo al final de la micción.
Incapacidad para orinar (retención urinaria).
Vaciado incompleto de la vejiga.
Incontinencia (fuga de orina)
Dificultad para iniciar la micción.
Necesidad de orinar más de dos veces por noche.
Urgencia urinaria repentina.
Tratamiento
La elección del tratamiento apropiado se basa en la gravedad de los síntomas y en el grado en que afectan la vida diaria.
Las opciones de tratamiento incluyen la llamda “espera con vigilancia cuidadosa”, cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.
Si usted es mayor de 60 años, es más propenso a presentar síntomas, pero muchos hombres con agrandamiento de próstata tienen sólo molestias leves, por lo que ciertas medidas de cuidados personales son suficientes para sentirse bien (vea el cuadro de la izquierda).
Si usted sufre de HPB, debe realizarse un examen anual para controlar el progreso de los síntomas y determinar si se necesitan cambios en los remedios que se le han sugerido.
En lo que respecta al tratamiento con fármacos, los bloqueadores alfa , entre ellos la doxazosina, prazosina, tamsulosina, terazosina y afluzosina, que son utilizados para el tratamiento de la hipertensión arterial, relajan los músculos del cuello de la vejiga y de la próstata, permitiendo una micción más fácil.
Asimismo, la finasterida y la dutasterida, reducen el tamaño de la glándula prostática, aumentan el flujo de orina y disminuyen los síntomas de la HPB.
El uso de estos fármacos debe ser valorado por el urólogo (algunos de ellos pueden disminuir el deseo sexual).
La parte radical
En caso de que usted y su médico se decidan por la cirugía, el próximo paso es la elección del procedimiento adecuado, que por lo general se basa en la gravedad de los síntomas y en el tamaño y forma de su glándula prostática.
Veamos algunos de esos procedimientos:
Resección transuretral de la próstata
Es el tratamiento quirúrgico más común y el más probado. Se realiza insertando un endoscopio a través del pene para extirpar la próstata parte por parte.
Incisión transuretral de la próstata
Este procedimiento es similar al anterior, pero se realiza en hombres que tienen una próstata pequeña. Como en el caso anterior, se inserta un endoscopio a través del pene hasta llegar a la próstata. Luego, en vez de extraer la próstata, se practica una pequeña incisión en el tejido prostático para agrandar la abertura de salida de la uretra y la vejiga. Estos procedimientos no requieren de hospitalización.
Prostatectomía abierta
Se lleva a cabo con anestesia general o raquídea. Se hace una incisión a través del abdomen o el perineo (el área detrás del escroto). Únicamente se extirpa la parte interna de la glándula prostática y la porción externa se deja. Es un procedimiento prolongado que requiere hospitalización por cinco a 10 días. La mayoría de los pacientes que se somete a esta cirugía presenta mejoría en las tasas de flujo urinario y en los síntomas.
Hay otros procedimientos menos invasivos, pero ninguno ha demostrado ser mejor que los anteriores.
Consejos para seducir mujeres: Juegos antes del coito
1. Los juegos pre-coitales son fundamentales para las mujeres. Es importante no saltarse este paso: tomate tu tiempo y estimula las diferentes zonas erógenas de la mujer. Esto permite que la mujer se excite y lubrique, preparándola para la penetración. Para muchas mujeres esta clase de juegos son tan o más importantes que la penetración.
2. Las mujeres tiene más zonas erógenas aparte de los genitales y los senos. El cuello, la entre pierna, las manos, los brazos, los muslos. ¡Hasta los pies! No olvides tampoco los labios y la cara.
3. Los senos Son muy sensibles: no hay que apretarnos ni que tratarlos con rudeza. Tampoco hay que morderlos. Presta atención a todo el seno y no sólo al pezón. La zona erógena se extiende a todo el seno y no se reduce al pezón.
4. El clítoris No hay que estimularlo con fuerza. Es una zona tanto o más sensible que el glande de un hombre. Conviene empezar por las zonas que hay alrededor del clítoris y, progresivamente, a medida que ella esté más excitada, empezar a estimularlo directamente. Es importante, durante la estimulación del clítoris, que la zona genital esté bien lubricada. De no ser así podrías causarle dolor. Acaricia, besa y toca otras partes de su cuerpo. Esto ayudará a que se excite y lubrique.
5. No introduzcas tus dedos en su vagina si no está bien lubricada. Podrías causarle dolor. No introduzcas más de un dedo al principio: procura descubrir cuántos le gustan y introdúcelos poco a poco. Asegúrate además de que tus uñas estén bien cortadas y de tener los dedos limpios. De no ser así podrías causarle heridas e infecciones.
2. Las mujeres tiene más zonas erógenas aparte de los genitales y los senos. El cuello, la entre pierna, las manos, los brazos, los muslos. ¡Hasta los pies! No olvides tampoco los labios y la cara.
3. Los senos Son muy sensibles: no hay que apretarnos ni que tratarlos con rudeza. Tampoco hay que morderlos. Presta atención a todo el seno y no sólo al pezón. La zona erógena se extiende a todo el seno y no se reduce al pezón.
4. El clítoris No hay que estimularlo con fuerza. Es una zona tanto o más sensible que el glande de un hombre. Conviene empezar por las zonas que hay alrededor del clítoris y, progresivamente, a medida que ella esté más excitada, empezar a estimularlo directamente. Es importante, durante la estimulación del clítoris, que la zona genital esté bien lubricada. De no ser así podrías causarle dolor. Acaricia, besa y toca otras partes de su cuerpo. Esto ayudará a que se excite y lubrique.
5. No introduzcas tus dedos en su vagina si no está bien lubricada. Podrías causarle dolor. No introduzcas más de un dedo al principio: procura descubrir cuántos le gustan y introdúcelos poco a poco. Asegúrate además de que tus uñas estén bien cortadas y de tener los dedos limpios. De no ser así podrías causarle heridas e infecciones.
Los hombres colombianos fingen orgasmos
Tras analizar una muestra de 1.495 hombres colombianos entre 40 y 65 años, el investigador llegó a la conclusión de que el 13% de los entrevistados ha fingido orgasmos y por varios motivos.

El 40% lo hace o ha hecho por lo que se conoce como inhibición eyaculatoria, algo así como "quiero pero no puedo", fenómeno que generalmente se explica por problemas de ansiedad, alcohol o edad avanzada.
Y el resto, por un "puedo pero no quiero", que obedece a varios motivos, entre ellos evitar un embarazo, presumir o reservarse para otra ocasión u otra mujer.
Que las mujeres pueden fingir con facilidad el orgasmo no se debe a sus superiores habilidades histriónicas, sino a que en ellas el clímax no deja evidencia tan rotunda como la del hombre.
Por eso el éxito de la simulación de un varón depende, en buena medida, de que use condón y evite ser cogido en flagrancia, de que haya convencido a su pareja de que es un maestro del sexo tántrico que puede controlar la eyaculación, o de que tenga eyaculaciones retrógradas,hacia adentro como les sucede a hombres a quienes les han extirpado la próstata.
¿Por qué simulan ellos los orgasmos?
No hay ningún misterio en eso.
Lo hacen por las mismas razones que las mujeres que fingen: acceden a mantener relaciones sexuales aunque no les apetece, se les corta la inspiración en pleno acto, se cansan antes de que les llegue el orgasmo y desean terminar cuanto antes...
Las razones
Fingir como consecuencia de una inhibición eyaculatoria, condición que afecta a cuatro de cada 10 simuladores de orgasmos, puede ser síntoma de algo más complicado y afectar la calidad de vida del hombre que lo sufre, de la misma forma en que ve alterada su vida el que se enfrenta al problema opuesto: la eyaculación precoz.
La inhibición se caracteriza por la imposibilidad de alcanzar el orgasmo a pesar de la excitación y la firmeza de la erección.
"Es uno de los temas más complicados de la sexología moderna -señala Alonso Acuña-.
No lo hemos acabado de resolver, porque tiene múltiples causas como la edad, las alteraciones del sistema nervioso, el alcoholismo o el rechazo a la pareja".
Una situación que incluso puede llevar a que el hombre termine buscando el orgasmo pero mediante la masturbación.
Lo curioso de todo esto es que el estudio revela que a las mujeres les importa poco que sus parejas finjan el orgasmo.
Así lo confirma el 80% de los encuestados que fueron descubiertos y que aseguraron no haber recibido reproche alguno.
¿Por qué? Tal vez porque ellas saben de qué se trata y por eso no les resulta difícil ponerse en los zapatos del otro.
¿Cómo pueden fingir los hombres sus orgasmos?
Desde hace tiempo se sabe que muchas mujeres han fingido alguna vez sus orgasmos.
Algunos lo consideran, incluso, una “habilidad” exclusivamente femenina.
Pero ahora se está hablando de que los hombres también lo fingen y eso ha descolocado a más de una que no llegan a creérselo.
Muchas personas piensan que una actuación buena en el momento de llegar al orgasmo se puede engañar a un hombre y hacerle creer que su compañera ha tenido un orgasmo.
Y puede conseguirlo en no pocas ocasiones.
Pero casi nadie cree que un hombre pueda fingir sus orgasmos.
La seguridad con la que se afirma que los hombres no pueden fingirlos se basa en dos razones.
Una es que dada su facilidad para llegar a él, a los hombres no se les plantea nunca la “necesidad” de fingirlos.
La otra es que dada las señales “evidentes” que muestra la fisiología masculina durante la actividad sexual (erección tras la excitación sexual, y eyaculación con el orgasmo), a éstos les resulta poco menos que imposible disimular nada en el sexo.
Acuña encontró en su investigación que el 19 por ciento de los hombres que admitieron haber fingido un orgasmo lo hicieron una sola vez, mientras que el 70 por ciento argumentó que lo hacía algunas veces y el porcentaje restante lo realiza con cierta frecuencia, es decir, dos o tres de cada diez relaciones.

El 40% lo hace o ha hecho por lo que se conoce como inhibición eyaculatoria, algo así como "quiero pero no puedo", fenómeno que generalmente se explica por problemas de ansiedad, alcohol o edad avanzada.
Y el resto, por un "puedo pero no quiero", que obedece a varios motivos, entre ellos evitar un embarazo, presumir o reservarse para otra ocasión u otra mujer.
Que las mujeres pueden fingir con facilidad el orgasmo no se debe a sus superiores habilidades histriónicas, sino a que en ellas el clímax no deja evidencia tan rotunda como la del hombre.
Por eso el éxito de la simulación de un varón depende, en buena medida, de que use condón y evite ser cogido en flagrancia, de que haya convencido a su pareja de que es un maestro del sexo tántrico que puede controlar la eyaculación, o de que tenga eyaculaciones retrógradas,hacia adentro como les sucede a hombres a quienes les han extirpado la próstata.
¿Por qué simulan ellos los orgasmos?
No hay ningún misterio en eso.
Lo hacen por las mismas razones que las mujeres que fingen: acceden a mantener relaciones sexuales aunque no les apetece, se les corta la inspiración en pleno acto, se cansan antes de que les llegue el orgasmo y desean terminar cuanto antes...
Las razones
Fingir como consecuencia de una inhibición eyaculatoria, condición que afecta a cuatro de cada 10 simuladores de orgasmos, puede ser síntoma de algo más complicado y afectar la calidad de vida del hombre que lo sufre, de la misma forma en que ve alterada su vida el que se enfrenta al problema opuesto: la eyaculación precoz.
La inhibición se caracteriza por la imposibilidad de alcanzar el orgasmo a pesar de la excitación y la firmeza de la erección.
"Es uno de los temas más complicados de la sexología moderna -señala Alonso Acuña-.
No lo hemos acabado de resolver, porque tiene múltiples causas como la edad, las alteraciones del sistema nervioso, el alcoholismo o el rechazo a la pareja".
Una situación que incluso puede llevar a que el hombre termine buscando el orgasmo pero mediante la masturbación.
Lo curioso de todo esto es que el estudio revela que a las mujeres les importa poco que sus parejas finjan el orgasmo.
Así lo confirma el 80% de los encuestados que fueron descubiertos y que aseguraron no haber recibido reproche alguno.
¿Por qué? Tal vez porque ellas saben de qué se trata y por eso no les resulta difícil ponerse en los zapatos del otro.
¿Cómo pueden fingir los hombres sus orgasmos?
Desde hace tiempo se sabe que muchas mujeres han fingido alguna vez sus orgasmos.
Algunos lo consideran, incluso, una “habilidad” exclusivamente femenina.
Pero ahora se está hablando de que los hombres también lo fingen y eso ha descolocado a más de una que no llegan a creérselo.
Muchas personas piensan que una actuación buena en el momento de llegar al orgasmo se puede engañar a un hombre y hacerle creer que su compañera ha tenido un orgasmo.
Y puede conseguirlo en no pocas ocasiones.
Pero casi nadie cree que un hombre pueda fingir sus orgasmos.
La seguridad con la que se afirma que los hombres no pueden fingirlos se basa en dos razones.
Una es que dada su facilidad para llegar a él, a los hombres no se les plantea nunca la “necesidad” de fingirlos.
La otra es que dada las señales “evidentes” que muestra la fisiología masculina durante la actividad sexual (erección tras la excitación sexual, y eyaculación con el orgasmo), a éstos les resulta poco menos que imposible disimular nada en el sexo.
Acuña encontró en su investigación que el 19 por ciento de los hombres que admitieron haber fingido un orgasmo lo hicieron una sola vez, mientras que el 70 por ciento argumentó que lo hacía algunas veces y el porcentaje restante lo realiza con cierta frecuencia, es decir, dos o tres de cada diez relaciones.
En el mundo hay : ¨Noticia curiosa¨
Casi pierde el pene por masturbarse en una banca
HONG KONG.- La policía de Hong Kong recibió un extraño llamado, un hombre estaba en serios problemas, pero no había sido asaltado, ni herido, estaba atascado con su pene en un banco metálico en la vía pública, informó el sitio web mdzol.com.
Xing tiene 41 años y fue encontrado en medio de la noche en un parque acostado boca abajo sobre un banco metálico con orificios, al parecer introdujo su pene en uno de los agujeros y quedó atastaco.
El hombre entró en pánico y comenzó a gritar pidiendo ayuda, así fue como alguien lo escuchó y llamó a la policía a quienes les llevó mucho tiempo lograr sacarlo del lugar.
Los médicos llegaron y encontraron que había mucha sangre en el lugar. Les tomó cuatro horas de intenso trabajo hasta que lograron sacarlo y llevar a Xing al hospital.
HONG KONG.- La policía de Hong Kong recibió un extraño llamado, un hombre estaba en serios problemas, pero no había sido asaltado, ni herido, estaba atascado con su pene en un banco metálico en la vía pública, informó el sitio web mdzol.com.
Xing tiene 41 años y fue encontrado en medio de la noche en un parque acostado boca abajo sobre un banco metálico con orificios, al parecer introdujo su pene en uno de los agujeros y quedó atastaco.
El hombre entró en pánico y comenzó a gritar pidiendo ayuda, así fue como alguien lo escuchó y llamó a la policía a quienes les llevó mucho tiempo lograr sacarlo del lugar.
Los médicos llegaron y encontraron que había mucha sangre en el lugar. Les tomó cuatro horas de intenso trabajo hasta que lograron sacarlo y llevar a Xing al hospital.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







