ESTE BLOG NO ES APTO PARA MENTES CERRADAS. NO ES APTO PARA CONSERVADORES.... ESTE ES UN BLOG QUE SURGE PARA MOSTRAR Y DAR A ENTENDER LA VIDA EN SUS MULTIPLES FACETAS….


martes, 28 de septiembre de 2010

Chica de santiago de los caballeros

Nahomy St Cartier

Infecciones de transmisión sexual: las más comunes

CLAMIDIA

Es la enfermedad bacteriológica más común. Se transmite a través del sexo vaginal, anal y oral. También al compartir juguetes sexuales o de la madre al hijo durante el embarazo o el parto.

Se cura con un antibiótico y la mejor prevención es el preservativo. Se la conoce como “la infección silenciosa” pues en la mayoría de los casos no manifiesta síntomas. Puede infectar la células del cuello del útero, la uretra, el recto y, a veces, la garganta y los ojos.

Si no se detecta a tiempo puede provocar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), cuyas consecuencias son el dolor pélvico crónico y esterilidad.

En las mujeres, los síntomas son flujo abundante, sangrado anormal entre los períodos menstruales o durante el acto sexual, dolor al tener relaciones o al orinar y en la parte baja del abdomen. En los hombres se manifiesta con un líquido blancuzco que sale de la uretra y dolor al orinar o en los testículos.

El loco del puente

¿No disfrutas el sexo? El placer también se aprende

“No me gusta el sexo”, “No siento nada”, “No tengo orgasmo”. Es frecuente escuchar estos comentarios entre mujeres o en la consulta con ginecólogos o psicólogos. 

Es un problema de mujeres porque aún se las educa en la idea de que el placer es algo sólo para varones y a pesar de parecer muy lejano a lo que se ve en TV, en cine y en revistas, lo cierto es que aunque las jóvenes se inician sexualmente a edad más temprana y no siempre en relación con chicos a quienes las una un sentimiento, eso no significa que sientan placer. Sólo son objetos de placer y esta sexualidad les permite no sentirse fuera del grupo. Pero no gozan.

Las claves

El placer se aprende y para eso es necesario cumplir varios pasos:

1- Educar a las chicas con derecho al placer.

2- Que no sólo den placer sino que exijan ser satisfechas.

3- Educar a los varones en la necesidad de compartir el placer con la compañera haya o no amor. Así él también disfrutará más.

4- Por supuesto que una sexualidad acompañada de un sentimiento suele ser más grata pero no siempre es posible, y lo cierto es que las jóvenes confiesan no ser tan felices en estas relaciones y hay que escucharlas y orientarlas para que logren ser dichosas.

Hay muchos factores que influyen además de la educación:

1- La falta de información.

2- El estrés, el cansancio, las preocupaciones.

3- Los mitos: “Esto no se hace”, "Esto es malo”, etc.

4- Los malos aprendizajes, las malas experiencias.

5- No conocer recursos y técnicas para enriquecer la sexualidad, el placer y el erotismo.

6- No permitirse compartir gustos y fantasías.

7- No animarse a tener una comunicación sexual fluida, honesta y sincera.

Hay que tener presente que hay que ser capaz de expresar los deseos, que la pareja debe conocer qué se disfruta y qué no gusta. También es importante compartir qué causa miedo o vergüenza para que el compañero colabore en que desaparezcan esas sensaciones que bloquean el placer sexual.

Hay que decir NO al silencio. Una buena sexualidad necesita que ambos sepan qué le gusta al otro y qué no le gusta, sólo así podrán encontrar juntos la medida del placer de compartir. Si uno de los dos no disfruta, en realidad no disfruta ninguno.

Hay que animarse, hablar, comentar antes, durante y después qué se siente, qué se fantasea, qué molestó, todo une si se está abierto y se sabe escuchar y decir las cosas sin lastimar al otro y buscando el placer de estar juntos.

Icono pintoresco de mi barrio (Pueblo Nuevo)

En el día de hoy recordamos a nuestro querido:
 JUAN TORTA

Causas de la transexualidad

Hoy son múltiples los factores que pueden sentenciar lo masculino o femenino a la hora de identificarse con un género. 

A los aspectos biológicos ya mencionados (cromosomas, genitales y hormonas), que se juegan durante la concepción y la gestación, tenemos que sumar determinantes psíquicos, sociales y culturales, que influyen, claro está, a lo largo de la vida.

Cuando hablamos de factores sociales o culturales, hacemos referencia a la identidad o rol de género que se asume o manifiesta en relación a lo que establecen las normas sociales. A la pregunta: ¿qué se espera de un hombre o de una mujer?, cada cultura tiene una forma especial de entender los límites entre la masculinidad y la femineidad, más allá de la biología.

Según estudios realizados, en torno a testimonios de transexuales, se cree que en la primera infancia hay una clara tendencia a definir la identidad sexual. Un capítulo aparte merecen las experiencias de vida de quienes luchan por conseguir algo tan esencial como su verdaderos deseo e identidad.

Basados en las estadísticas, los profesionales de la salud entienden que son factores fundamentalmente físicos los que promueven la particularidad de este fenómeno. a elección. Sectores más conservadores insisten con la idea de priorizar cuestiones psicológicas.

Las cosas por su nombre

Así como homosexual o bisexual no es lo mismo que intersexualidad o transexualidad, no debe confundirse al transexual con el travesti o transformista. El travestismo refiere a personas de sexo masculino que adoptan la vestimenta, maquillaje y formas del sexo opuesto.

Algunos travestis modifican sus cuerpos mediante uso de hormonas, cirugías, depilación y otros "inventos", sin incluir la operación de cambio de sexo. Son estrategias "estéticas" para acondicionar su imagen, pero no por eso concluyen con el ciclo que implica la definición y cambio de identidad.

Frente a la pluralidad de realidades y elecciones, la información aparece como el mejor aliado de la libertad y el respeto.

El perro cundango de mi barrio

Pregunta al Consultorio Sexual

Quisiera saber si la masturbación te descalcifica los huesos. Lo felicito por su sección. 

Estimado Adrián:
Como simple corolario de la respuesta anterior, no, no te descalcifica nada. Eso es un mito muy viejo y por lo tanto muy falso. Una de las referencias que encontré en cuanto al origen de este mito está en un libro titulado The book with no title: The Fatal Consecuences of Masturbation, editado en París en 1844.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX circularon libros y folletos que contenían este tipo de información que buscaban desde una supuesta investigación médica disuadir a los jóvenes de masturbarse o directamente impedirlo. Se llegaron a realizar operaciones para impedir que los varones se masturbaran cosiendo el prepucio para limitar su movilidad, y en el caso de las mujeres se llegó a la clitoridectomía, mutilación que consiste en extirparles el clítoris.

Se tiene referencias de que en Estados Unidos la última clitoridectomía para curar la masturbación se realizó en 1948, a una niña de 5 años (The Woman´s Encyclopedia of Myths and Secrets). La desinformación y los prejuicios, a veces en nombre de la ciencia, han permitido que se realizaran cosas terribles. Gracias a vos por permitirnos aprender más y por las felicitaciones, pero el mérito de la columna es compartido, la hacemos entre todos.

Bella chica de la ciudad corazon

Nahomy St Cartier

10 posiciones más “salvajes” del Kamasutra

1. El escorpión: 
Ella debe montar de espaldas a su hombre y luego reclinarse levemente hacia atrás hasta que su espalda toca el pecho de él. Así, él puede acariciar los senos, clítoris, besar y decirle a ella cosas al oído. El rango de movilidad no es tanta, sin embargo es muy placentero porque la penetración es muy profunda y es una posición muy erótica.

2. El arco:
 Ella está boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas. Puede apoyar sus brazos detrás de sus hombros y cuando él la penetre ella debe levantar sus caderas. El entonces flexiona las suyas para que ella se pueda sentar sobre él. Él sólo deberá sujetarla por debajo de las nalgas para la comodidad de ella. Esta posición permite la estimulación del clítoris y de los pechos femeninos. Parecería incómoda al inicio, pero con un poco de práctica puede ser altamente placentera. No recomendada en casos de eyaculación precoz y vaginismo.

3. La libélula: 
Los dos deberán estar tendidos sobre la cama de costado, ella de espaldas a él. Ella deberá flexionar una pierna y él deberá penetrarla así. Aunque no se consigue una penetración total es diferente, divertida y placentera.

4. La boa: 
Ella se recuesta boca arriba con las piernas abiertas, elevadas y flexionadas. Él la penetra y ella lo "abraza" con las piernas por la cintura lo más elevado que pueda. Es una variación de la postura de misionero, más atrevida y arriegada.

5. Juego pasional: 
Ella boca arriba levanta las piernas y puede apoyar una en el hombro de su pareja o las dos si quiere una penetración más intensa. Ella tiene las manos libres para acariciarle los brazos y el pecho. El puede tocar su clítoris y el pecho también. Para una comodidad mayor o aumentar la intensidad, ella puede colocar una almohada bajo su cadera.

6. La salvaje: 
Ella se coloca en posición de perrito y él la penetra por detrás. Produce gran estimulación de las paredes frontales de la vagina y la mujer puede controlar el movimiento del pene con movimientos laterales o de caderas. Para aumentar las sensaciones ella puede mover su cadera o su trasero. A ella esta postura le puede provocar la fantasía de amantes imaginarios.

7. La almohada: 
Él está sentado sobre la cama con una almohada en su espalda. Ella se sienta encima e introduce el pene en su vagina. Luego coloca sus piernas sobre los hombros de él. De inicio podría parecer complicada, pero en ésta posición ella tiene libertad de movimiento pélvico y ondulatorio. También permite la estimulación visual de miradas directas. Es una buena postura para los hombres con eyaculación precoz.

8. La balanza: 
Él se sienta al borde de la cama o en una silla mientras que ella le da la espalda. Se sienta sobre él e introduce su pene en vagina y luego puede inclinarse hacia adelante y balancearse a lo largo del pene. Para mayor estabilidad, ella se apoyará en las rodillas del hombre y este la agarrará por los senos. Permite una penetración profunda, pero es una postura de movimientos lentos, se necesita una postura de equilibrio y el cansancio de la mujer puede hacer que disminuya su placer.

9. La unión suspendida: 
Es una postura de pie en la que ambos están de frente. Ella se agarra a la espalda de él y rodea su cintura con sus piernas. Él la sujeta por las nalgas y la espalda. Él debe cargarla y por tanto es una postura difícil de mantener por mucho tiempo, pero el tiempo que dure es sensacional.

10. La abeja: 
Él debe estar sentado y ella encima de él que lo atrapa con sus piernas. Luego ella apoyará sus talones en las nalgas de él para lograr más impulso hacia delante y lograr así que la vagina atrape el pene.

La otra cara mi ciudad

Elegir el sexo que uno quiere tener

¿Qué determina que uno sea varón o mujer? A los aspectos biológicos hay que sumar determinantes psíquicos, sociales y culturales, que influyen en la decisión

Decidir ser varón o ser mujer, más allá del sexo que nos tocó desde la gestación, es entendido por el Manual de Estadísticas y Diagnóstico Clínico como uno de los tres aspectos que agrupan a los trastornos sexuales.

Ya hablamos de las disfunciones más comunes y de las parafilias o perversiones tradicionales . En esta última etapa, a la hora de abordar los "Trastornos de identidad sexual", tenemos que partir de la idea de que estamos frente a "un fenómeno determinado por una disociación entre el sexo anatómico y el sexo con el que se identifica la persona en algún momento de la vida".

¿Qué determina que uno sea varón o mujer? Hasta hace unos pocos años, la genitalidad: el hombre nace con pene y cromosomas XY; la mujer, con vagina y dos cromosomas X. Claro está que hay quienes vienen al mundo con combinaciones de rasgos biológicos, que escapan de lo convencional y son considerados "intersexuales" (por ejemplo, el famoso caso XXY , que en nuestro país fue llevado al cine pocos años atrás) .
Son, en cambio, transexuales quienes nacen en el cuerpo de un hombre y se sienten mujer, y viceversa, y optan, finalmente, por ajustar o reasignar su genitalidad al género que los identifica.

Dejemos en claro que no es lo mismo hablar de orientación que de identidad sexual. En la orientación sexual, hombres y mujeres eligen o prefieren ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales o asexuados. En la homo o bisexualidad, la excitación genital o la atracción amorosa, está dirigida a personas del mismo sexo.

Cuando hablamos de identidad sexual, como dijimos en un comienzo, nos referimos a los hombres y mujeres que no se identifican con sus genitales ni con el rol de género determinado. En término populares, sienten haber nacido "en el cuerpo equivocado".