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lunes, 23 de mayo de 2011
Los alimentos que se deben evitar en una dieta sana
Aspartame.
Utilizado como endulzante libre de calorías en muchos productos de dieta, este producto es una neurotoxina compuesta por tres ingredientes: ácido aspártico, fenilalanina y metanol, capaz de alterar el sistema nervioso central. Su consumo puede causar migrañas, temblores, pérdida de visión, dolores de pecho, asma, artritis, diarrea, vértigo, fatiga y tumores cerebrales, entre otros padecimientos.
Soja o proteína de soja.
"El poroto de soja crudo contiene numerosos anti-nutrientes. Si bien el procesamiento los puede reducir, no los elimina", afirma el sitio web especializado en salud The natural health club.com. Entre sus aspectos negativos destacan ser anticoagulante, impedir la asimilación del magnesio, además de contar con propiedades anti-tiroides, causantes de alteraciones hormonales.
Fructosa y sacarosa.
El doctor Robert Lustig, profesor de endocrinología pediátrica de la Universidad de California describió a la fructuosa como "alcohol sin la embriaguez". Tales son los daños al hígado que produce. Otras de sus consecuencias incluyen ganancia de peso, gota, presión alta colesterol alto.
El caso de la sacarosa no es mejor, debido a que se compone en un 50 por ciento de fructuosa y en un 50 por ciento de glucosa. Está presente de manera natural en las frutas, por lo que éstas tampoco deben ser consumidas de un modo exagerado. Especialmente, se deben preferir las frutas enteras sobre los jugos de fruta.
Alimentos light, bajos en grasa y diet.
Muchos de ellos contienen aspartame, otros incluyen fructuosa o sucrosa. Pero además de esto, es un hecho que la pérdida de grasas y de azúcar vuelve a los alimentos más insípidos. Para contrarrestar esto y lograr que estos productos igualen en sabor a los naturalmente grasos y azucarados, se recurre a cantidades poco saludables de saborizantes, colorantes y edulcorantes artificiales.
Fuente: contexto.com.ar
Utilizado como endulzante libre de calorías en muchos productos de dieta, este producto es una neurotoxina compuesta por tres ingredientes: ácido aspártico, fenilalanina y metanol, capaz de alterar el sistema nervioso central. Su consumo puede causar migrañas, temblores, pérdida de visión, dolores de pecho, asma, artritis, diarrea, vértigo, fatiga y tumores cerebrales, entre otros padecimientos.
Soja o proteína de soja."El poroto de soja crudo contiene numerosos anti-nutrientes. Si bien el procesamiento los puede reducir, no los elimina", afirma el sitio web especializado en salud The natural health club.com. Entre sus aspectos negativos destacan ser anticoagulante, impedir la asimilación del magnesio, además de contar con propiedades anti-tiroides, causantes de alteraciones hormonales.
Fructosa y sacarosa.
El doctor Robert Lustig, profesor de endocrinología pediátrica de la Universidad de California describió a la fructuosa como "alcohol sin la embriaguez". Tales son los daños al hígado que produce. Otras de sus consecuencias incluyen ganancia de peso, gota, presión alta colesterol alto.
El caso de la sacarosa no es mejor, debido a que se compone en un 50 por ciento de fructuosa y en un 50 por ciento de glucosa. Está presente de manera natural en las frutas, por lo que éstas tampoco deben ser consumidas de un modo exagerado. Especialmente, se deben preferir las frutas enteras sobre los jugos de fruta.
Alimentos light, bajos en grasa y diet.
Muchos de ellos contienen aspartame, otros incluyen fructuosa o sucrosa. Pero además de esto, es un hecho que la pérdida de grasas y de azúcar vuelve a los alimentos más insípidos. Para contrarrestar esto y lograr que estos productos igualen en sabor a los naturalmente grasos y azucarados, se recurre a cantidades poco saludables de saborizantes, colorantes y edulcorantes artificiales.
Fuente: contexto.com.ar
Las cosas que los hombres desean que las mujeres hagan en la cama
Tomar la iniciativa
Un clásico: déjate llevar, a la cama no se llevan los complejos, miedos ni expectativas. A luz encendida y sin vergüenza por tu cuerpo, tomándolo por sorpresa, guiándolo y abriéndote a él para hacerle saber cuánto te gusta.
Decir palabras subidas de tono
Ellos dicen sentir mucho placer cuando las mujeres expresan lo que están sintiendo en esos momentos con alguna que otra grosería o palabra obscena, pues demuestran ese lado “sucio” que complementa a la perfección esos instantes de sensualidad pura. Una variante de esto son frases en otro idioma.
Sexo oral
Muchas aún tienen reservas respecto de este punto, pero es bien sabido que a los hombres les encanta. Incluso más, algo que adoran, pero que no se reconoce tan fácilmente es que les gusta ser “completamente aceptados” en este punto y que no tengamos problemas en recibir todo lo suyo.
Dar una buena sesión de masaje
Sí, puede sonar un poco a geisha, pero en la previa o después acariciarlos, mimarlos hasta el hartazgo puede ser una excelente forma de darles placer.
Que se masturben frente a ellos
Los hombres esperan que sus mujeres dejen a un lado cualquier prejuicio que tengan del sexo a la hora de estar con ellos. Algo que les agrada infinitamente es que las chicas se toquen y exploren las partes más íntimas de su cuerpo. Si los invitas a que ellos sean quienes lo hagan por ti, ambos alcanzarán un alto grado de excitación.
Sorprenderlos y concretar alguna de sus fantasías
Ya hablamos de las fantasías sexuales masculinas. La idea es que conozcas las de tu hombre y te des el tiempo para hacerla realidad y sorprenderlo.
Juegos de seducción: Someter y dejarse someter, escenas fetiches y más
Un juego que a muchas parejas les encanta es intercambiar roles de dominación. Fetiches, accesorios y sobre todo una actitud de jugueteo y entrega completa el cuadro. Aquí entra perfectamente el baile erótico, si te sientes cómoda con él, el juego voyerista ¡Todo vale!
Fuente: informe21.com
Un clásico: déjate llevar, a la cama no se llevan los complejos, miedos ni expectativas. A luz encendida y sin vergüenza por tu cuerpo, tomándolo por sorpresa, guiándolo y abriéndote a él para hacerle saber cuánto te gusta.
Decir palabras subidas de tono
Ellos dicen sentir mucho placer cuando las mujeres expresan lo que están sintiendo en esos momentos con alguna que otra grosería o palabra obscena, pues demuestran ese lado “sucio” que complementa a la perfección esos instantes de sensualidad pura. Una variante de esto son frases en otro idioma.
Sexo oral
Muchas aún tienen reservas respecto de este punto, pero es bien sabido que a los hombres les encanta. Incluso más, algo que adoran, pero que no se reconoce tan fácilmente es que les gusta ser “completamente aceptados” en este punto y que no tengamos problemas en recibir todo lo suyo.
Dar una buena sesión de masaje
Sí, puede sonar un poco a geisha, pero en la previa o después acariciarlos, mimarlos hasta el hartazgo puede ser una excelente forma de darles placer.
Que se masturben frente a ellos
Los hombres esperan que sus mujeres dejen a un lado cualquier prejuicio que tengan del sexo a la hora de estar con ellos. Algo que les agrada infinitamente es que las chicas se toquen y exploren las partes más íntimas de su cuerpo. Si los invitas a que ellos sean quienes lo hagan por ti, ambos alcanzarán un alto grado de excitación.
Sorprenderlos y concretar alguna de sus fantasías
Ya hablamos de las fantasías sexuales masculinas. La idea es que conozcas las de tu hombre y te des el tiempo para hacerla realidad y sorprenderlo.
Juegos de seducción: Someter y dejarse someter, escenas fetiches y más
Un juego que a muchas parejas les encanta es intercambiar roles de dominación. Fetiches, accesorios y sobre todo una actitud de jugueteo y entrega completa el cuadro. Aquí entra perfectamente el baile erótico, si te sientes cómoda con él, el juego voyerista ¡Todo vale!
Fuente: informe21.com
Los alimentos que se deben evitar en una dieta sana
Papas fritas y frituras.
Un anuncio de la Fundación británica del corazón muestra a una niña bebiendo un chorro de aceite y asegura: "lo que va en las papas fritas, va a tu organismo". Y señala que estos productos se componen en un 33 por ciento de aceite. Por último, un estudio de la Universidad de Harvard ha vinculado el consumo de papas fritas y frituras con la infertilidad femenina.
Margarina.
Este apelativo designa a los "distintos tipos de grasas, de origen tanto animal como vegetal, usadas en sustitución de la manteca". Su producción comienza con aceite y utiliza leche, sal y otras emulsiones, además de un complejo procedimiento químico en el cual las grasas naturales del aceite se convierten en grasas insaturadas.
En gran parte del mundo está prohibida su venta bajo el nombre de "manteca". Si bien esta última puede aportar exceso de grasas y calorías, es significativamente más saludable que la margarina.
Aceites vegetales refinados.
En esta categoría entran la mayoría de los aceites de cocina que se venden en los supermercados. Involucran la manera más barata de extraer aceites generados a altas temperaturas e incluye desgomados con ácido fosfórico, neutralización con soda cáustica, decoloraciones y desodorizaciones.
Todo ello resulta en mezclas que al descomponerse producen sustancias tóxicas, como la acroleína. El consumo de estos aceites ha sido relacionado a la incidencia de cáncer, alergias y enfermedades del corazón, entre otros malestares. Sólo los aceites vegetales no refinados están libres de estos inconvenientes.
Cereales que vienen en caja.
Una investigación de Consumers International (Asociación Mundial de Consumidores) , señala: "Un estudio global muestra niveles alarmantes de azúcar y sal en muchos cereales de las dos marcas más importantes de este ramo, especialmente en los dirigidos a los niños".
También la organización Westonprice , dedicada a investigar temas de nutrición, los desaprueba a causa de su exagerado procesamiento.
Bebidas refrescantes.
Salvo aquellas de origen natural, la mayoría de las bebidas de este tipo incluyen algo así como diez cucharadas grandes de azúcar, equivalentes a unas 150 calorías. Otros de sus ingredientes pueden ser colorantes y saborizantes artificiales, cafeína y agua tratada. El caso de los refrescos diet no es mucho más esperanzador.
Fuente: contexto.com.ar
Un anuncio de la Fundación británica del corazón muestra a una niña bebiendo un chorro de aceite y asegura: "lo que va en las papas fritas, va a tu organismo". Y señala que estos productos se componen en un 33 por ciento de aceite. Por último, un estudio de la Universidad de Harvard ha vinculado el consumo de papas fritas y frituras con la infertilidad femenina.
Margarina.Este apelativo designa a los "distintos tipos de grasas, de origen tanto animal como vegetal, usadas en sustitución de la manteca". Su producción comienza con aceite y utiliza leche, sal y otras emulsiones, además de un complejo procedimiento químico en el cual las grasas naturales del aceite se convierten en grasas insaturadas.
En gran parte del mundo está prohibida su venta bajo el nombre de "manteca". Si bien esta última puede aportar exceso de grasas y calorías, es significativamente más saludable que la margarina.
Aceites vegetales refinados.
En esta categoría entran la mayoría de los aceites de cocina que se venden en los supermercados. Involucran la manera más barata de extraer aceites generados a altas temperaturas e incluye desgomados con ácido fosfórico, neutralización con soda cáustica, decoloraciones y desodorizaciones.
Todo ello resulta en mezclas que al descomponerse producen sustancias tóxicas, como la acroleína. El consumo de estos aceites ha sido relacionado a la incidencia de cáncer, alergias y enfermedades del corazón, entre otros malestares. Sólo los aceites vegetales no refinados están libres de estos inconvenientes.
Cereales que vienen en caja.
Una investigación de Consumers International (Asociación Mundial de Consumidores) , señala: "Un estudio global muestra niveles alarmantes de azúcar y sal en muchos cereales de las dos marcas más importantes de este ramo, especialmente en los dirigidos a los niños".
También la organización Westonprice , dedicada a investigar temas de nutrición, los desaprueba a causa de su exagerado procesamiento.
Bebidas refrescantes.
Salvo aquellas de origen natural, la mayoría de las bebidas de este tipo incluyen algo así como diez cucharadas grandes de azúcar, equivalentes a unas 150 calorías. Otros de sus ingredientes pueden ser colorantes y saborizantes artificiales, cafeína y agua tratada. El caso de los refrescos diet no es mucho más esperanzador.
Fuente: contexto.com.ar
Los ateos tienen mejor vida sexual que los creyentes
Los ateos tienen mejores vidas sexuales que la gente religiosa que se atormentan con la culpa durante el coito y semanas después, según han descubierto investigadores de la Universidad de Kansas, en EEUU.
Según una encuesta realizada a 14.500 estadounidenses, los no creyentes son más propensos a hablar de sus fantasías sexuales y están más satisfechos con sus experiencias.
Creyentes y no creyentes admiten que realizan las mismas actividades como masturbación, ver pornografía, sexo oral y tener aventuras, informa The Daily Mail. Pero los seguidores de cualquier religión no disfrutan sus experiencias tanto como deberían debido al estigma creado por sus sistemas de creencias, según el estudio, ya que experimentan intensos sentimientos de culpa después de llegar al climax.
Los resultados surgen de una encuesta llamada 'Sexo y secularismo' realizada a más de 14.500 personas en EEUU, llevada a cabo por los psicólogos Darrel Ray y Amanda Brown de la Universidad de Kansas.
Todos los encuestados tenían en común tener sexo el mismo número de veces a la semana, ya que la encuesta se centró en personas con una actividad sexual similar en una edad cercana.
Según la encuesta, la gente religiosa y devota puntuaban su vida sexual mucho más bajo que los ateos. También admiten fuertes sentimientos de culpa después.
Las seguidores de religiones estrictas como mormones puntuaban más alto en la escala de la culpa sexual. Su puntuación llegaba a 8,19 puntos de 10, seguidos de cerca por los Testigos de Jehova, los seguidores de la Iglesia de Pentecostés, los adventistas del Séptimo Día y los baptistas.
Los católicos puntuaron su culpa sexual en un 6.34 mientras que los luteranos se quedaron en un 5,88. En cambio, los ateos y agnósticos puntuaron su culpa en 4.71 y 4.81, respectivamente.
El estudio encontró una relación directa entre unas mayores creencias religiosas y sentimientos de culpa sexual. De la gente que creció en hogares muy religiosos, un 22, 5 por ciento indicaban que estaban avergonzados de masturbarse comparado con sólo el 5,5 por ciento de gente que se sienten de esta manera y han sido educados en hogares menos religiosos.
Sin embargo, aquellos que han perdido su fe y se convierten en ateos señalaron que han tenido una mejora significativa de satisfacción sexual. La gente que ha dejado sus creencias religiosas señalan que sus vidas sexuales han "mejorado mucho" y puntúan sus nuevas experiencias con un 7,81 de 10.
"Pensábamos que la religión tendría efectos residuales en la gente después de dejarla, pero nuestros datos indican que no es así. Fue una sorpresa agradable. La inmensa mayoría no mostraba signo de ello y siguen con sus vidas sexuales bastante bien", explica Darrel.
Y añade que "nuestros datos muestran que la gente se siente muy culpable sobre su comportamiento sexual cuando son religioso, pero eso no les para: sólo les hace sentirse mal. Desde luego, tienen que volver a la religión para obtener el perdón. Es como si la iglesia te generara la enfermedad, y luego te ofreciera la cura".
Fuente: telecinco.es
Según una encuesta realizada a 14.500 estadounidenses, los no creyentes son más propensos a hablar de sus fantasías sexuales y están más satisfechos con sus experiencias.
Creyentes y no creyentes admiten que realizan las mismas actividades como masturbación, ver pornografía, sexo oral y tener aventuras, informa The Daily Mail. Pero los seguidores de cualquier religión no disfrutan sus experiencias tanto como deberían debido al estigma creado por sus sistemas de creencias, según el estudio, ya que experimentan intensos sentimientos de culpa después de llegar al climax.
Los resultados surgen de una encuesta llamada 'Sexo y secularismo' realizada a más de 14.500 personas en EEUU, llevada a cabo por los psicólogos Darrel Ray y Amanda Brown de la Universidad de Kansas.
Todos los encuestados tenían en común tener sexo el mismo número de veces a la semana, ya que la encuesta se centró en personas con una actividad sexual similar en una edad cercana.
Según la encuesta, la gente religiosa y devota puntuaban su vida sexual mucho más bajo que los ateos. También admiten fuertes sentimientos de culpa después.
Las seguidores de religiones estrictas como mormones puntuaban más alto en la escala de la culpa sexual. Su puntuación llegaba a 8,19 puntos de 10, seguidos de cerca por los Testigos de Jehova, los seguidores de la Iglesia de Pentecostés, los adventistas del Séptimo Día y los baptistas.
Los católicos puntuaron su culpa sexual en un 6.34 mientras que los luteranos se quedaron en un 5,88. En cambio, los ateos y agnósticos puntuaron su culpa en 4.71 y 4.81, respectivamente.
El estudio encontró una relación directa entre unas mayores creencias religiosas y sentimientos de culpa sexual. De la gente que creció en hogares muy religiosos, un 22, 5 por ciento indicaban que estaban avergonzados de masturbarse comparado con sólo el 5,5 por ciento de gente que se sienten de esta manera y han sido educados en hogares menos religiosos.
Sin embargo, aquellos que han perdido su fe y se convierten en ateos señalaron que han tenido una mejora significativa de satisfacción sexual. La gente que ha dejado sus creencias religiosas señalan que sus vidas sexuales han "mejorado mucho" y puntúan sus nuevas experiencias con un 7,81 de 10.
"Pensábamos que la religión tendría efectos residuales en la gente después de dejarla, pero nuestros datos indican que no es así. Fue una sorpresa agradable. La inmensa mayoría no mostraba signo de ello y siguen con sus vidas sexuales bastante bien", explica Darrel.
Y añade que "nuestros datos muestran que la gente se siente muy culpable sobre su comportamiento sexual cuando son religioso, pero eso no les para: sólo les hace sentirse mal. Desde luego, tienen que volver a la religión para obtener el perdón. Es como si la iglesia te generara la enfermedad, y luego te ofreciera la cura".
Fuente: telecinco.es
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